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RodasACADEMY

Etapa VI · Postular

Becas, postulaciones y vida académica: la experiencia de Francisco Olivero en Ciencia Política en NYU

Francisco Olivero · 19 de agosto de 2026

Un grupo de estudiantes reunidos en el hall de una universidad
Villa María, Córdoba Nueva York

Se mudó de Villa María a Buenos Aires a los 18 años con una beca para estudiar en la Universidad Torcuato Di Tella, donde se recibió de politólogo y después hizo una maestría en Economía Aplicada. Años más tarde aplicó a programas de posgrado en Estados Unidos y terminó eligiendo NYU, tanto por su orientación en economía política como por el financiamiento que consiguió después de negociar la oferta inicial de la universidad.

Francisco Olivero tiene 25 años y cursa el máster en Ciencia Política de New York University, donde se especializa en economía política. Antes de llegar a Nueva York estudió una carrera de posgrado y grado en Di Tella, trabajó en consultoría política y acumuló experiencia en docencia e investigación, en parte con la intención de preparar una futura postulación académica en Estados Unidos.

De Villa María a Di Tella

Francisco nació en Córdoba Capital, pero vivió desde muy chico en Villa María y, cuando terminó el secundario, su primera opción era mudarse a la ciudad de Córdoba para estudiar. El interés por las ciencias sociales venía de antes y la elección de carrera no fue particularmente difícil.

"Fue bastante sencillo porque de muy chico me gustaban las ciencias sociales. De chiquito decía que iba a ser historiador, después que iba a ser político, después que iba a ser diplomático. Siempre fui por ese lado."

Lo que cambió fue el lugar. Por recomendación de un amigo de su madre conoció la Universidad Torcuato Di Tella, averiguó sobre sus programas de becas y decidió postularse. Consiguió financiamiento y a los 18 años se mudó a Buenos Aires.

"Yo me iba a ir a estudiar a la ciudad de Córdoba, que es el camino natural que hacen todos los chicos del interior de Córdoba. Pero por un consejo de un amigo de mi madre, que me dijo que me fijara en Di Tella, me fijé, apliqué para una beca, me becaron y me fui."

Entre 2019 y 2022 cursó la licenciatura en Ciencia Política y Gobierno, con un minor en Gobierno y un promedio de 9,31 sobre 10. Después continuó en la misma universidad con la maestría en Economía Aplicada, que hizo entre 2023 y 2024 y terminó con un promedio de 9,69.

Su tesis, Capital social, confianza y crimen: evidencia de la Guerra contra las Drogas en México, combinó preguntas de sociología política con herramientas econométricas. Esa intersección entre política y métodos cuantitativos terminó siendo también uno de los criterios con los que más adelante evaluaría los programas de posgrado en Estados Unidos.

Preparar una postulación con tiempo

La posibilidad de estudiar afuera apareció cuando todavía estaba en la carrera, a partir de conversaciones con profesores con los que trabajaba en Di Tella.

"Trabajando con un profesor en Di Tella, como su asistente, me recomendó que si quería dedicarme a estudiar la política, una de las cosas que tenía que hacer era ganar poder de abstracción. Y una de las maneras es irte a estudiar al exterior. Ellos tenían mucho contacto con profesores en Estados Unidos."

Desde entonces fue combinando experiencia profesional y académica. En el sector privado trabajó como analista político en Poliarquía Consultores y después como consultor asociado en Elysium Consultores, acumulando alrededor de tres años de experiencia vinculada con consultoría política, opinión pública, encuestas y campañas.

En paralelo siguió trabajando dentro de la universidad. Fue ayudante de cátedra en los departamentos de Ciencia Política y Estudios Internacionales y de Estudios Históricos y Sociales de Di Tella, y asistente de investigación de Andrés Gago, doctor en Economía especializado en economía del comportamiento, y de Alison Post, profesora de Ciencia Política de la Universidad de California en Berkeley especializada en política urbana e infraestructura en América Latina.

Una parte de esa estrategia tenía que ver directamente con las futuras postulaciones. Francisco sabía que las cartas de recomendación tendrían peso en una aplicación académica y buscó trabajar durante suficiente tiempo con profesores que después pudieran escribir sobre su desempeño a partir de experiencias concretas.

"Una de las cosas en las que me focalicé fue tratar de dedicar parte de mi CV a tener buenas cartas de recomendación."

Para él, la diferencia no está solamente en el cargo o el prestigio de quien recomienda, sino en cuánto conoce realmente el trabajo del candidato.

"No es solamente quién te escribe la carta, sino lo que puede decir de vos. Invertir tiempo en conseguir una buena carta, que la persona que te va a escribir te conozca, sepa detalles sobre vos, sepa en qué sos bueno, en qué podés mejorar y por qué serías un buen match para la universidad a la que estás aplicando. Para mí es una de las cosas más importantes del proceso de aplicación."

En la práctica, una carta de este tipo requiere haber trabajado previamente con la persona que la escribe y darle elementos concretos para evaluar el perfil académico o profesional del postulante. En el caso de Francisco, esa preparación empezó varios años antes de enviar las aplicaciones.

Las postulaciones y la elección de NYU

Francisco presentó solicitudes a alrededor de trece universidades estadounidenses y recibió ofertas de admisión de todas ellas. Entre las opciones que consideró estuvieron Columbia, Duke y NYU, pero la decisión final estuvo marcada principalmente por dos factores: el financiamiento y la orientación académica del programa.

"En primer lugar por la cuestión de la beca. En segundo lugar porque era un programa que combinaba lo que a mí me interesaba, economía y política, que en la formalidad se llama political economy o economía política, y NYU es bastante reconocida por eso."

Finalmente eligió el máster en Ciencia Política del Department of Politics de NYU. El programa tiene 36 créditos distribuidos en cuatro semestres e incluye un seminario de pasantía, un seminario de tesis y una tesis final de entre 10.000 y 15.000 palabras. Los estudiantes eligen además un campo de especialización, y Francisco optó por economía política.

Negociar la oferta de financiamiento

Una parte menos conocida del proceso ocurrió después de recibir las admisiones. Francisco tenía ofertas de Columbia y NYU con condiciones económicas diferentes y, antes de tomar una decisión, pidió reuniones con los responsables de ambos programas para consultar si había margen para modificar el financiamiento.

"Algo muy común acá en Estados Unidos es que están muy acostumbrados a negociar. Por ahí en Argentina no tenemos eso tan presente."

Durante aproximadamente un mes mantuvo conversaciones con las dos universidades y utilizó las ofertas que ya había recibido como referencia para plantear su decisión.

"Me senté y empecé a decirle: bueno, tengo estas dos ofertas. Columbia me ofrece esto, ustedes me ofrecen esto, a mí me gusta más su programa. Y a Columbia le dije: a mí me gusta más el programa de NYU, pero ustedes me están ofreciendo más. Fue como un mes de negociaciones, de pedir zooms."

NYU terminó aumentando el monto de su beca inicial y Francisco eligió ese programa. Su recomendación para otros postulantes es no asumir que la primera propuesta económica de una universidad es necesariamente definitiva, especialmente cuando existen ofertas comparables de otras instituciones.

"A muchos chicos que me preguntan cómo hacer, se los recomiendo: traten siempre de tener dos o tres opciones, y sin miedo, pidan reuniones para negociar. Acá es común. Y si presionan, algo más pueden sacar."

En muchas universidades estadounidenses, los plazos de respuesta dejan algunas semanas entre la recepción de las admisiones y la fecha en la que el candidato debe comprometerse con una institución. Para quienes reciben más de una oferta, ese período también puede servir para conversar con los programas sobre financiamiento antes de tomar la decisión final.

origin

Villa María, Córdoba

destination

Nueva York

institution

New York University

En el caso de Francisco, la beca terminó cubriendo la matrícula de NYU, mientras que los gastos de vida en Nueva York corren por su cuenta.

Trabajar durante la maestría

Además de estudiar, Francisco trabaja dentro de NYU como ayudante de cátedra en el Departamento de Estadística Aplicada para Ciencias Sociales y Humanidades, donde enseña a estudiantes de grado.

"Sí, se puede. De hecho, yo estoy trabajando desde que llegué en lo que en Argentina sería ayudante de cátedra, dando clases para chicos de undergrad acá. Y después hay un montón de otros puestos, desde atender el gimnasio hasta ser administrativo o asistente de investigación."

Para un estudiante internacional con estatus F-1, el trabajo dentro del campus está permitido bajo determinadas condiciones y, durante el período de clases, normalmente tiene un límite de 20 horas semanales. Eso incluye puestos académicos, como ayudantías de docencia o investigación, pero también distintos trabajos administrativos y de servicios dentro de la universidad.

En su caso, la distribución semanal combina tres días en los que cursa sus propias materias con otros dos dedicados a dar clases.

Qué recomienda para preparar una aplicación

Cuando le preguntamos qué recomendaría a alguien que está considerando estudiar en el exterior, Francisco pone el énfasis en empezar a preparar la postulación con bastante anticipación, especialmente porque algunos de sus componentes no se pueden construir en pocos meses.

"Ponerse una fecha, un proyecto a tres o cuatro años que diga: quiero estudiar en el exterior, donde sea."

Una de las herramientas que utilizó fue revisar los perfiles de estudiantes que ya estaban cursando los programas que le interesaban. Buscaba particularmente argentinos, revisaba sus recorridos académicos y profesionales y, cuando podía, les escribía para preguntarles sobre la experiencia y el proceso de admisión.

"Yo entraba a las páginas de las universidades, al listado de alumnos actuales, y buscaba si había argentinos. Si había argentinos les mandaba mails. Y los buscaba en LinkedIn para ver qué currículum, qué carrera tuvo la persona que está donde yo quiero estar mañana."

No se trataba de reproducir exactamente esas trayectorias, sino de entender qué antecedentes solían tener quienes habían llegado a programas similares y qué pasos de preparación podía empezar a trabajar desde Argentina.

"Cada uno tiene su propio camino y es complicado porque no está escrito, no está marcado. Pero hay alguno que ha caminado un pasaje similar, y hay que tratar de imitarlo."

También recomienda no concentrar toda la preparación en los meses inmediatamente anteriores al cierre de las aplicaciones. Las cartas de recomendación, el contacto con profesores, los exámenes de idioma y la selección de universidades suelen requerir más tiempo.

"Si planean iniciar seis meses antes de que cierren las aplicaciones, se puede, pero es muy complicado. Si lo hacen con tiempo llegan bien preparados, con buenas cartas, pueden invertir tiempo en hacer contacto con los profesores, en hablar con las universidades, en prepararse para los exámenes, en estudiar inglés, no solamente para aprobar el examen sino para llegar preparados a estudiar acá."

Vivir y estudiar en Nueva York

La mudanza también implicó adaptarse a una universidad y una ciudad con una comunidad mucho más internacional que la que había conocido durante su formación en Argentina.

El arco de Washington Square Park, corazón del campus de NYU
washington square park · nueva york
Una calle del campus urbano de NYU con sus banderas violetas
new york university

"Vivir en Nueva York fue un impacto desde lo cultural. Es como una pequeña maqueta del mundo: acá tenés personas de todas partes, tus compañeros son de diferentes lugares del mundo, se aprende de ellos. Trato de pasar mucho tiempo en la universidad para aprender también de la gente que me rodea."

Para Francisco, esa intensidad tiene aspectos positivos y otros más difíciles. Describe Nueva York como un entorno en el que la actividad profesional y académica de quienes lo rodean genera motivación, pero también cierta presión.

"Te da adrenalina, te da ansiedad, hay que saber controlarla, pero te lleva puesto la ciudad."

Mientras cursa también escribe ¿Qué quiere la gente?, un Substack y podcast semanal sobre política argentina en el que combina ciencia política, historia y economía. Sus temas incluyen economía política, historia económica, opinión pública y asuntos legislativos, además del uso de herramientas de machine learning para el análisis político y económico.

Por ahora, su idea es permanecer algunos años más en Estados Unidos y complementar la formación universitaria con experiencia en investigación y consultoría política antes de volver a Argentina.

"Me veo por lo menos dos o tres añitos más acá en Estados Unidos. Me gustaría cerrar mi formación más allá de la educación formal, aprender de los consultores políticos y de los políticos que están acá, ver cómo incorporan distintas tecnologías a la investigación política. Y después me gustaría volver a la Argentina, idealmente tener una consultora de opinión pública, de cuestiones políticas, de campaña. Veremos cómo termina, pero ese es mi plan."

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