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De la UNLP a Columbia University: un recorrido entre la investigación, la docencia y la práctica jurídica
Justina Bruera · 16 de agosto de 2026

Se recibió de abogada en la Universidad Nacional de La Plata a los 20 años y después continuó su formación en derecho administrativo, constitucional y penal en Argentina. En 2023 llegó a Columbia Law School con una beca Fulbright para hacer un LL.M. (maestría en Derecho), del que se graduó con honores en 2024, y ese mismo año fue admitida al J.S.D., el doctorado en Derecho de Columbia. Su investigación analiza la aplicación de las normas que permiten la prisión domiciliaria para mujeres privadas de la libertad que tienen hijos a cargo.
Justina Bruera estudió Abogacía y Escribanía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata y completó la carrera de abogacía en 2017, a los 20 años. Antes de trasladarse a Estados Unidos continuó formándose en distintas áreas del derecho público y penal, y fue esa combinación de intereses la que más adelante terminó convergiendo en su proyecto de investigación doctoral.
De La Plata a los estudios de posgrado
Después de graduarse en la UNLP, Justina hizo una Maestría en Derecho Administrativo y un diploma en Derecho Constitucional en la Universidad Austral, además de una Especialización y Maestría en Derecho Penal en la Universidad Torcuato Di Tella. El recorrido combinaba áreas que suelen estudiarse por separado, pero que en su investigación posterior aparecen conectadas alrededor de una pregunta común: cómo interviene el Estado cuando una persona privada de la libertad también tiene responsabilidades de cuidado.
En 2023 comenzó el LL.M. de Columbia Law School con una beca Fulbright. Este tipo de programa está dirigido a abogados formados fuera de Estados Unidos y, en Columbia, se cursa durante un año académico con la posibilidad de combinar materias de distintas áreas del derecho.
Justina se graduó en 2024 con honores y durante ese año recibió también la Chamberlain Fellowship de Columbia, la World Fellowship de Delta Kappa Gamma Society International y una Commendation for Leadership and Commitment in Human Rights del Human Rights Institute de Columbia Law School.
Además de las materias del programa, trabajó como asistente de investigación, fue ayudante de una profesora y participó, como estudiante, en la defensa de un caso contravencional ante tribunales de Nueva York.
"Me deslumbró la cantidad de oportunidades que me dio la universidad durante este año en el que pude trabajar como asistente de investigación, ser ayudante de una profesora y hasta participar como estudiante en la defensa de un caso contravencional en los juzgados de Nueva York."
También destacó la composición internacional de la cohorte y el efecto que tenía sobre las discusiones académicas. "La diversidad de gente que conocí, con compañeros de todo el mundo que enriquecían el debate. Aprendí mucho de ese intercambio."
Del LL.M. al doctorado en Derecho
Después del LL.M., Justina fue admitida al J.S.D., Doctor of the Science of Law, el título académico más avanzado que ofrece Columbia Law School y un programa orientado principalmente a quienes buscan desarrollar una carrera de investigación y docencia jurídica.
Su estructura es bastante distinta de la de una maestría tradicional. Los estudiantes dedican la mayor parte del programa al proyecto de investigación doctoral y tienen libertad para auditar cursos con autorización de los profesores, mientras que el trabajo académico se evalúa según estándares de nivel doctoral en lugar de mediante el sistema convencional de calificaciones.
La tesis puede presentarse como una investigación extensa o como un conjunto de tres artículos vinculados por un ensayo común, y debe alcanzar un estándar que Columbia considera equivalente al de un trabajo publicable en una revista jurídica estadounidense de circulación nacional. El proceso termina con una defensa oral y presencial ante un comité de cuatro profesores.
Columbia exige un año académico de residencia y recomienda, aunque no obliga, permanecer un segundo año. El doctorado completo debe terminarse dentro de un plazo máximo de seis años, por lo que después del período inicial de residencia es posible continuar trabajando en la investigación desde otro lugar.
"El doctorado dura entre 3 y 6 años, pero en Columbia solamente te exigen estar presencialmente durante el primer año. Luego lo podés terminar desde donde quieras o podés buscar financiamiento externo para quedarte acá."
El comité doctoral de Justina está presidido por Amber Baylor y también lo integran Clare Huntington y Bernard Harcourt.
Cómo funciona la admisión al J.S.D.
Una particularidad importante del proceso de admisión es que el candidato debe conseguir el apoyo de tres profesores de Columbia Law School antes de presentar formalmente la solicitud. Uno de ellos actúa como director del proyecto y los otros dos integran el comité asesor, y los tres deben aceptar acompañar la investigación y presentar cartas de recomendación.
Esto hace que la preparación de la postulación empiece bastante antes del formulario formal. Para contactar a posibles supervisores, Columbia recomienda presentar una carta de introducción, un resumen del proyecto de una o dos páginas y una explicación de por qué la investigación encaja específicamente con el trabajo de ese profesor.
La propia facultad señala además que da prioridad a candidatos que estén cursando o hayan terminado previamente el LL.M. de Columbia, aunque también puede admitir graduados de otras instituciones con antecedentes académicos destacados.
El resto de la solicitud incluye un proyecto de tesis de alrededor de 2.500 palabras, una muestra de escritura producida originalmente en inglés, un statement personal, los antecedentes académicos traducidos y validados a través de LSAC y, cuando corresponde, un examen de inglés. Quienes ya hicieron el LL.M. en Columbia están exentos de este último requisito.
En el último ciclo publicado, el arancel de solicitud fue de 85 dólares y la fecha límite fue el 15 de marzo de 2026. Las fechas cambian de un ciclo a otro, por lo que deben verificarse directamente con la universidad al momento de preparar una postulación.
Columbia también especifica que no acepta solicitudes presentadas en nombre del candidato por consultoras educativas, salvo los procesos vinculados con Fulbright y sus organizaciones asociadas.
Cómo se financia el programa
El esquema económico del J.S.D. es diferente tanto del LL.M. como de muchos PhD estadounidenses. El LL.M. de Columbia tiene un costo elevado: para 2026-2027, la universidad estimó un costo total anual de más de 130.000 dólares incluyendo matrícula y gastos de vida.
En el J.S.D., en cambio, Columbia exime a los estudiantes de la matrícula y de las tasas obligatorias durante los años de residencia. Esa exención no implica que todos los gastos estén cubiertos, porque el financiamiento para vivienda, alimentación, seguro y otros costos personales es más limitado.
La facultad puede otorgar un subsidio de manutención durante el primer año en función de la necesidad económica, pero aclara que ese apoyo no necesariamente alcanza para cubrir el costo completo de vivir en Nueva York. Además, el pedido debe hacerse al mismo tiempo que la solicitud de admisión.
Por esa razón, las becas externas pueden seguir teniendo un papel importante incluso después de obtener la exención de matrícula. En el caso de estudiantes argentinos, Fulbright es una de las alternativas posibles y puede aportar financiamiento para pasajes, cobertura médica y manutención durante un período determinado, sujeto a las condiciones de cada convocatoria.
El esquema, por lo tanto, no es equivalente al de un PhD estadounidense que garantiza varios años de estipendio y seguro médico. En el J.S.D., la matrícula puede quedar cubierta por Columbia, pero el estudiante debe analizar por separado cómo financiar su manutención durante los años que permanezca en Estados Unidos.
La investigación doctoral
El proyecto de Justina estudia las normas que permiten que determinadas mujeres privadas de la libertad cumplan la pena mediante prisión domiciliaria cuando tienen hijos a cargo, y analiza en qué medida esas disposiciones se aplican efectivamente en la práctica. "Creo que lo que valoraron fue la innovación del tema."

origin
La Plata
destination
Nueva York
institution
Columbia Law School
En Argentina, el artículo 32 de la Ley 24.660 contempla distintos supuestos en los que un juez puede disponer la detención domiciliaria. Entre ellos aparecen las mujeres embarazadas y las madres de niños menores de cinco años o de personas con discapacidad que estén a su cargo.
La norma establece una posibilidad y no una aplicación automática, de modo que la decisión final depende del juez de ejecución y de las circunstancias de cada caso. Esa discrecionalidad forma parte del problema que estudia Justina, junto con las diferencias de género que atraviesan el sistema penal y las responsabilidades de cuidado.
Los datos oficiales permiten dimensionar el universo sobre el que trabaja. Según el SNEEP, a fines de 2024 había 120.700 personas privadas de la libertad en Argentina, de las cuales 5.213 eran mujeres. Setenta y cinco mujeres vivían con sus hijos dentro de unidades penitenciarias.
En la provincia de Buenos Aires, donde Justina se formó como abogada, había 2.201 mujeres entre más de 55.000 personas detenidas, y 31 convivían con sus hijos en prisión. Dos de las unidades penitenciarias femeninas de la provincia están ubicadas en Los Hornos, cerca de La Plata.
Otros datos muestran diferencias importantes en los delitos y las condiciones procesales que afectan a mujeres y varones. De acuerdo con información del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, los delitos vinculados con drogas representan una proporción considerablemente mayor entre las mujeres privadas de la libertad, mientras que la prisión preventiva también presenta diferencias por género.
El proyecto doctoral de Justina articula esas cuestiones desde el derecho penal, los derechos humanos y los estudios sobre género, con especial atención a las consecuencias que tiene el encarcelamiento sobre las mujeres que cumplen funciones de cuidado.
Experiencia profesional y docente durante el doctorado
Durante el J.S.D., Justina también combinó la investigación con distintas experiencias profesionales y docentes. En Columbia, se desempeñó como asistente de investigación del Human Rights Institute en el proyecto TrialWatch, desarrollado en colaboración con la Clooney Foundation for Justice. También fue ayudante de cátedra en la Criminal Defense Clinic, donde los estudiantes representan a personas acusadas de contravenciones.
Además, durante un verano, realizó una visita profesional en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como parte de un programa que ofrece a profesionales del derecho una experiencia práctica dentro del Sistema Interamericano. Allí trabajó junto con los abogados de la Corte en tareas de investigación, análisis jurídico y tramitación de distintos asuntos, una experiencia que le permitió profundizar su formación en derechos humanos y acercarse al trabajo cotidiano de un tribunal internacional.
A partir del tercer año del J.S.D., Justina comenzó a desempeñarse como Teaching Fellow en la Domestic Violence Clinic de Georgetown University Law Center, en Washington D.C. La fellowship, de dos años, combina formación en litigación, enseñanza e investigación jurídica. Como Teaching Fellow, supervisa a estudiantes que representan a víctimas de violencia doméstica y los acompaña en las distintas etapas de los casos, desde las entrevistas iniciales hasta la preparación y litigación ante los tribunales.

Además de la supervisión clínica, participa en el diseño y enseñanza de clases y recibe formación específica en pedagogía jurídica. La fellowship también le permite continuar desarrollando su propia investigación y escritura académica con el acompañamiento de profesores de Georgetown y, al finalizar el programa, obtendrá un LL.M. in Advocacy.
Investigación y debate público
Mientras desarrolla el doctorado, Justina también ha publicado columnas de opinión en El Día de La Plata sobre temas vinculados con justicia penal, género y derechos humanos.
En diciembre de 2025 escribió sobre la criminalización de emergencias obstétricas y analizó casos de mujeres que continuaban detenidas por hechos vinculados con embarazos y partos. En agosto del mismo año abordó la Opinión Consultiva 31/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el reconocimiento del cuidado como derecho humano autónomo y las desigualdades de género asociadas al trabajo de cuidado no remunerado.
También escribió sobre el debate alrededor de la edad de imputabilidad en Argentina y cuestionó la forma en que suele plantearse la discusión pública, señalando que el régimen vigente ya establece responsabilidad penal para determinados adolescentes.
Estos temas están estrechamente relacionados con su investigación doctoral y muestran cómo su trabajo académico se inserta en discusiones jurídicas más amplias sobre el sistema penal argentino y latinoamericano.
Preparar la postulación hablando con quienes ya pasaron por el proceso
Antes de aplicar al J.S.D., Justina buscó a alguien que ya hubiera hecho el mismo programa. En La Plata se reunió con María Emilia Mamberti, otra abogada argentina que había pasado por el doctorado de Columbia, para preguntarle específicamente cómo había funcionado su postulación.
"Nos conocimos el año pasado en La Plata. Desde ese momento yo sabía que quería aplicar al doctorado que ella ya había cursado para hacerlo una vez que terminara el máster. Entonces nos juntamos en un café, cerca de la facultad de Derecho, y me contó cómo había sido su aplicación. Fue muy generosa Emilia, me ayudó mucho."
La conversación le permitió entender mejor un proceso que tiene requisitos poco habituales, especialmente la necesidad de contar con tres profesores de Columbia dispuestos a integrar el comité antes de enviar la solicitud. Ese tipo de información puede encontrarse en las bases formales, pero hablar con alguien que ya atravesó el proceso ayuda a entender cuánto tiempo lleva conseguir esos apoyos y en qué momento conviene empezar a contactar profesores.
Justina ha dicho que a futuro quiere volver a La Plata, enseñar en la Universidad Nacional de La Plata y compartir información sobre becas y oportunidades de formación internacional con otros estudiantes y abogados.
Este artículo se escribió a partir de fuentes públicas: el perfil de candidatos al J.S.D. de Columbia Law School, las bases oficiales de admisión y financiamiento de Columbia, las bases de Fulbright Argentina, los informes SNEEP 2024 del Ministerio de Justicia y del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, la información oficial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre su Programa de Visitas Profesionales, la información oficial de Georgetown University Law Center sobre la Graduate Teaching Fellowship de la Domestic Violence Clinic, y notas y columnas publicadas en El Día.
